CRONICA
Nos acercamos al final del torneo y hay un jugador que parece bastante más fuerte que el resto. Kzysztof Jakubowski ganó otra vez, como tiene por costumbre, y si Frank Erwich no lo detiene mañana será el campeón. La suya será una partida interesante.
El duelo entre Jakubowski y Pinter fue extraño. El jugador polaco estaba esperando desde su lado del tablero hasta que el húngaro abrió la posición y entonces las piezas de Jakubowski invadieron el enroque adversario con un rápido y trágico final para el rey del húngaro.
Los holandeses no tuvieron problemas para superar a sus rivales españoles, al igual que sucedió ayer en el concurso de Belleza, mientras que Alexander Mista tuvo que sufrir mucho para hacer tablas con Raúl Romón tras haber disfrutado de una cómoda ventaja anteriormente.
El verdadero protagonista del torneo es un niño pequeño que viene todos los días a ver las partidas y habla con los jugadores. Le gusta mucho el ajedrez así que, aparte de jugar rápidas siempre que puede, va por la sala buscando sillas abandonadas por los jugadores durante la partida para sentarse en ellas y vivir más intensamente el torneo, lo que divierte al público pero es una pesadilla para los pacientes árbitros.