CRONICA

 

“No nos gustan las mañanas” dijo una vez un Gran Maestro, y seguramente la mayoría de los adormilados jugadores del San Agustín estarían de acuerdo con él; por ejemplo Jan Werle, que no tuvo que jugar porque su rival se durmió (o algo así) y no apareció, pero tuvo que madrugar igual.

 

La lluvia impidió al público irse por ahí de excursión y les obligó a ver las partidas ;-) hasta sus emocionantes finales. A veces no era problema ya que a la gente le gusta la sangre y los apuros de tiempo producen ataques al corazón suficientes para que nadie se aburra.

 

Los jugadores de arriba ganaron fácilmente sus partidas pero mañana ya tendremos enfrentamientos importantes de cara a la clasificación final. Es sorprendente lo fácil que parece que gana sus partidas Krysztof Jakubowski y lo difícil que es escribir su nombre; otros como Gabor Pinter son más fáciles de pronunciar pero más duro seguir sus partidas.

 

Dos partidas muy interesantes de ver fueron la que ganó Jan Werle a Gabor Szamoskozi, con un ataque impresionante al enroque de esos que da gusto verlos, y la de Ignacio Montes contra María del Cristo Espínola, con un rey agresivo que hizo viaje de ida y vuelta amenazando millones de mates.

 

Nos gustaría recordar a todos los jugadores que existe un premio especial a la partida más brillante, así que cuando uno gane la partida de su vida que la comente por favor y entregue a los árbitros el producto de su sabiduría. Si no tenemos partidas vuestras tendremos que dar el premio a uno de los árbitros y sería una pena.